Ya que el huerto sigue creciendo y ya tenemos los tomates, pimientos, cebollas y pepinos bien agarrados, ahora toca colocar unas lechugas que en este tiempo y si la primavera ayuda algo se crian practicamente sin regarlas. Pegadas al primer surco de tomates habiamos dejado un espacio en el cual hacemos un surco, mas bien la regadera que servira de riego para las lechugas y los tomates en el futuro. La forma de plantarlas es muy similar a los tomates, quizas algo mas cercana ya que en el surco de los tomates colocamos diecisiete planta en los cinco metros y ahora hemos colocado veintidos lechugas en la misma distancia. Ya que hemos hecho la regadera, en vez de regar como lo hicimos en el resto de las plantas, hemos decidido llenar el surco alante, con eso tendran bastante humedad y se unira el cepellon a la lechuga de manera que agarren mejor. Ademas asi las prevenimos del ataque de la rosca y como el dia no es el mejor para el huerto con el aire que hace pues mas humedad da mejores agarres.
Al no tener la posibilidad de darles un riego las limitaciones de humedad hacen que debamos de estar mas pendiente de ellos, por ello debemos de ir tapando los melones del sol para que no se asolanen, quitar aquellos defectuosos o que han tenido un mal cuajado y revisar para que las matas no presenten ninguna enfermedad, ya que con la limitacion de humedad cualquier enfermedad puede acabar con todo. Colocar las matas dispuestas en hileras de manera que unas matas se enlacen por los zarcillos con la siguiente de forma que de sombra a la tierra, exista una menor evaporacion de la humedad que hay en la tierra y de esa forma aplicar una buena explosicion solar de las hojas. Colocar los melones de manera que se tapen con las matas para evitar asi que se asolanen, se estropeen o se dañen por la explosicion a los rayos solares, por ello es importante de lo que hemos hablado anteriormente que es prevenir la colocacion de las matas. Quitar aquellos que han salido defectuosos que presentan...
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